La apnea del sueño en los niños se caracteriza por pausas completas o superficiales en la respiración durante el sueño. Esta afección puede surgir de la obstrucción de las vías respiratorias debido al agrandamiento de las amígdalas, una lengua grande, el colapso del tejido blando en la parte posterior de la garganta o una falla del cerebro para regular la respiración durante el sueño. Una calidad inadecuada del sueño puede provocar estrés, retraso en el desarrollo, fatiga excesiva durante el día y disminución de la capacidad de atención de los niños. Aunque es menos común en niños que en adultos, la apnea del sueño aún puede ocurrir en niños de entre dos y ocho años.

El descanso adecuado es crucial para la salud y el bienestar integral de su hijo. Un sueño de calidad mejora su desarrollo físico, sus capacidades cognitivas y su estado emocional. Por el contrario, la apnea del sueño puede alterar los ciclos normales de sueño de su hijo.

Las causas más comunes y significativas son:

Tejidos que causan obstrucción, como amígdalas agrandadas, adenoides, cornetes nasales y tabique desviado. 
Espacio insuficiente para la lengua debido a la constricción en el ancho de la mandíbula, mandíbulas superior e inferior poco desarrolladas y un frenillo lingual restrictivo que causa movilidad limitada de la lengua.

Los signos y síntomas de estas afecciones pueden resultar obvios una vez que se los señalan. Incluyen:

Sentirse cansado incluso después de dormir ocho horas
Aturdimiento durante el día
Dolores de cabeza al despertar
Ser incapaz de concentrarse
Ronquidos
Despertarse por la noche mientras jadea por aire

Si nota que tiene estos síntomas en su día a día, es hora de hablar con alguien sobre odontología de las vías respiratorias. Si tu pareja te dice que has estado roncando fuerte y que lo has despertado durante la noche, eso también es una señal de alerta.