Soy la Dra. Adriana Montoya Flores, Ortodoncista Infantil centrada en Vías Aéreas en Breathe Madrid. Mi consulta está dedicada exclusivamente a niños de 3 a 12 años, en la etapa en la que la ortodoncia tiene un verdadero impacto sobre el crecimiento: no solo sobre los dientes, también sobre los maxilares, la vía aérea y la función respiratoria.
Cuento con Máster en Ortodoncia y formación específica en Airway Dentistry.
Cuando un niño respira por la boca, ronca o duerme mal, el origen suele estar en un maxilar que no se ha desarrollado correctamente, un paladar estrecho o una lengua sin espacio. La ortodoncia, bien planificada y aplicada a tiempo, puede cambiar esa estructura mientras el niño aún está creciendo, y con ella cambia también la respiración, el sueño y el desarrollo global.
En ortodoncia infantil se habla mucho de “esperar a que salgan todos los dientes definitivos”. En muchos casos, esa espera cuesta oportunidades irrecuperables de guiar el desarrollo de la cara y los maxilares.
Entre los 6 y 7 años, y antes si hay signos de respiración bucal, ronquido o paladar estrecho.